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Hoy hablamos de los sujetos afectos o, en otros términos, de la identidad y del sentimiento de que perteneces a algo porque te identificas con lo que representa. En nuestra maleta llevamos dos preguntas. ¿Cuánta identidad común necesita una sociedad? ¿Cuánta identificación es razonable esperar de los inmigrantes no temporales? Llevamos también estos otros interrogantes. No eres nacional, pero te identificas con muchas de las cosas del país en el que vives. ¿Te hace eso “ciudadano” de ese país? ¿En qué medida? No eres nacional, te sientes muy integrado y te gustaría adquirir la ciudadanía (en el sentido jurídico). ¿Debería darte ello algún “derecho” o facilidad?

En el vídeo vemos a personas que no parecen australianas y que lo son. Sabemos que lo son, aun cuando no sepamos de sus pasaportes (seguramente lo son). El vídeo nos enseña cuán inescrutables son los designios de la integración.

Transcripción traducida

Hola, mi nombre es Shanaaz Copeland y procedo de Sudáfrica. Soy musulmana y resido en Reservoir [Australia].

Yo diría que desde pequeña he tenido como una facilidad para la moda y fue cuando vine a Australia cuando estudié diseño de moda y me dediqué a ello de manera profesional.

¡Carlton! ¡Essendon!

Mis hijas tenían el Día del Fútbol Australiano en la escuela. A ellas les gustaba este deporte mucho y fue entonces cuando se me ocurrió que quizá debería hacer un pañuelo para el fútbol australiano, y ellas estaban como, ya sabe, “a mí me gusta el Essendon, y a mí, el Carlton”, y les hizo mucha ilusión.

Yo apoyo a los Bombers.

Yo apoyo a Collingwood.

Yo soy un seguidor del Brisbane Lions, que antes era el Titzroy, y Zawat apoya al Kangas.

Fuimos al campo a celebrar el Día del Fútbol Australiano.

Yo combino los colores de mi uniforme con la hiyab.

Cuando voy al fútbol, me pongo mi jersey y mi bufanda del Collingwood.

Es importante mostrar cuál es tu equipo.

Me gusta la hiyab en mis colores del fútbol, porque me gusta cómo quedan.

Se sienten ahora más como una parte del fútbol australiano, son parte de la cultura australiana.

Portar una hiyab de fútbol y apoyar el fútbol australiano, apoyar un deporte que en ninguna otra parte del mundo se juega es algo grande, me hace mejor, hace que me sienta orgullosa de ser australiana.

Todas las estudiantes aman su fútbol, mires la liga que mires. Así que vienen este día y están emocionadas porque son parte de esta actividad.

No todos los de mi familia van con el Essendon, de modo que a veces ¡tengo que obligarles a celebrarlo conmigo! Y cada vez que metemos un gol, gritamos “¡increíble!”

Como si creciera, así me sentía, y eso es lo que mis hijas están experimentando ahora.

Cuando llevo mi hiyab del fútbol, es como si perteneciera, siento que formo parte de la cultura australiana.

¡Hawthorn es el mejor!

¡No, Carlton! ¡Essendon!

Un poco más de lo mismo. La confianza se construye con conocimiento mutuo, convivencia y tiempo. Lo mismo vale seguramente para la lealtad básica. Como se ve, seguimos con nuestra tercera esfera (identidad y confianza).

Transcripción traducida

Mi nombre es Sara y soy la portera de las Cebras de Brunswick [en las afueras de Melbourne, Australia].

Mi nombre es Jamillah Noordin y juego en el mediocentro defensivo escorada a la izquierda.

Soy Elena y juego de extremo izquierdo.

Y yo soy Anna y juego de lateral izquierdo.

Mi nombre es Samry. Juego de media punta.

Mi nombre es Laila y juego de centrocampista.

El media punta es el que centra la pelota.

¡Bien hecho Laila!

Antes de las Cebras, teníamos un equipo que era como un club social, con algunas de las chicas de ahora. Después nos juntamos con las Cebras más o menos hace dos años.

Algo que hace de las Cebras de Brunswick algo verdaderamente especial es que aceptan niñas musulmanas.

Hubo un proceso interesante, un deseo de conocerse, porque muchas de las otras niñas, las nuevas niñas, eran musulmanas, y nuestras niñas probablemente no habían tenido contacto con chicas musulmanas antes.

Pienso que para algunas de las chicas del club fue una especie de… no un choque cultural, sino más bien… desde luego que fue algo diferente. Venimos, ya sabes, como el grupo cultural de fútbol que se unía a las Cebras de Brunswick, pero pienso que esto nos ha abierto los ojos a todos.

Fue un poco duro al comienzo, para todos, como que costaba, ya sabes, hacerse amigos y confiar en los demás, pero después todo fue bien.

Me pregunto a menudo cómo será, ya sabes, para las otras niñas del equipo que proceden de, ya sabes, diferentes culturas y diferentes familias.

Es de verdad una buena experiencia jugar con otras personas también, no solo con musulmanas.

Esto te hace ver otros modos de vida en Australia.

Ves a montones de personas diferentes que acuden a jugar juntos al fútbol y está muy bien. Conoces su cultura y las conoces a ellas también.

Sabes que hay algo que nos une y es, ya sabes, lo mucho que nos gusta el fútbol.

Son eso, un grupo de niñas que aman el fútbol y están encantadas de jugar juntas.

Todos en este club, somos ante todo amigos, todos.

La gente con la que juego es tan cordial y no es solamente el fútbol, es también como la amistad y la vida social.

Rafael Aliena

Fuente: Museum Victoria

2 Respuestas

  1. Siempre ha sido evidente el peso del fútbol en la construcción de la identidad nacional, pero es interesante darle la vuelta para convertirlo en un elemento de inclusión y no todo lo contrario. El sentimiento de pertenencia es indispensable para la buena convivencia.

  2. Ser conscientes de qué es lo que nos une, lo común y no aquello que nos separa es un buen concepto de educación para la ciudadanía.

  3. […] se va creando confianza. La confianza particularizada conducirá a la confianza generalizada, pues una vez has jugado al fútbol con niñas con hiyab, estarás más abierto al islam en general, y cuando una mujer judía ha hecho amistad con una […]