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“El humanitarismo contemporáneo gusta de consumir emociones nobles, pero desconoce la piedad. Envuelve lo humano con abstracciones ideológicas y habla siempre desde el cerro, con satisfecha superioridad”. A Samuel le gustan las afirmaciones categóricas, apodícticas, las apuestas fuertes. “Sígueme en todo o apártate a un lado. Sólo queremos a los clarividentes, los críticos, los capaces de argumentar y proponer, de censurar y de indignarse”, asegura él que dicen no se sabe muy bien quiénes. Le escuchamos con benevolencia. Cuando sin embargo asegura que los humanitaristas blandos no han sido capaces de conmovernos como sí lo hicieron algunos hombres antiguos, sabios, hondos, y añade que nunca entenderá su sospecha sistemática de la compasión, ahí, en ese justo momento, es cuando uno siente que algo de razón lleva Samuel, aunque al tiempo nos digamos: ¡A qué hablar de lo que ha perdido nuestra civilización! Bach murió en 1750, Johann Sebastian.

Pilatos acaba de entregar a Jesús para su crucifixión, probablemente el punto culminante de la Pasión, pues ya no hay vuelta atrás: Todo está perdido.

Núm. 60. RECITATIVO (contralto). ¡Piedad, Señor! / He aquí al Salvador atado. / ¡Oh, azotes, golpes, heridas! / ¡Verdugos, deteneos! / ¿No os conmueve la visión / de los sufrimientos / de esta alma, / de tal desolación? / Ah sí, aunque tenéis un corazón / este es más duro / que la columna del tormento. / ¡Apiadaos, deteneos!

Número 61. ARIA (contralto). Si las lágrimas de mis mejillas / son impotentes, / ¡tomad, entonces, mi corazón! / Mas permitid que sea como un cáliz / que yo ofrezco para recoger / la sangre de sus heridas.

Rafael Aliena

 

Fuente documental: extracto de El objetivo, programa de la cadena televisiva laSexta (temporada 2, capítulo 23, 2014).

La música pertenece a la segunda parte de La Pasión según San Mateo, en versión de Gustav Leonhardt. La traducción procede de aquí, una excelente guía para escuchar esta sublime obra.

0 Respuestas

  1. […] incluso de respeto de los prejuicios ajenos, no mueven ni una silla de niño (para saber de Samuel, aquí y aquí). Nos dice que los activistas pecan de fiarlo todo a un aparato racional y frío, […]