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Michael Walzer viene trabajando para nosotros (le hemos dedicado tres entradas). Defiende algo así como que los Estados no son vecindades y pueden en consecuencia elegir quién entra, de dónde y por qué y habla de “ellos” y “nosotros” y de cómo, con la política migratoria, estamos decidiendo quiénes somos y quiénes queremos ser y defendiendo ciertos bienes nuestros, porque “la peculiaridad de las culturas y los grupos depende de un ámbito cerrado. El mismo que dice esto se muestra severo con los países que hospedan metecos y tratan a los metecos como metecos. No son dos personas, sino una; no es el misterio de la doble personalidad; no asistimos al combate entre dos yoes contradictorios. Es Michael Walzer y quien, con él, no siente que haya que comprar lotes enteros de discurso, paquetes cerrados.

Professor Walzer, maître à penser, merci beaucoup. Tenga o no razón, más o menos, nos abre puertas; con él, nuestra imaginación política se ensancha y engrosa, nuestro patrimonio se acrecienta.

Walzer, en efecto, fue severo con los países que tenían lo que, muchos siglos después, fueron llamados “trabajadores huéspedes”. Publicó el libro en 1983 y, desde entonces, pueden haber cambiado algunas cosas, de modo que quizá encontremos anacrónica su caracterización de países como Suiza, Suecia o Alemania Occidental (los tres que nombraba expresamente).

Hoy en día es muy conocida la situación de los trabajadores huéspedes en la riquísima Dubai (uno de los Emiratos Árabes). Sospecho que todos los países, en un tiempo u otro, han acudido a este recurso, que seguramente es legítimo dentro de unos límites (no puedes seguir considerando huésped a alguien que lleva viviendo en tu casa dos o tres años). El vídeo que sigue está dedicado a un programa de braceros en los Estados Unidos entre 1942 y 1946. Es el tráiler de la película documental Harvest of Loneliness (2010), traducida como Cosecha triste.

Rafael Aliena

Fuente fotografía: Mint Press News

2 Respuestas

  1. Viendo el vídeo no he podido menos que recordar tantas y tantas personas, mujeres y hombres, que a día de hoy y en territorios no lejanos como pueda ser Dubai, son despojados de su dignidad. Personas con nombre y apellido/s, personas con alta formación académica y sin ella. Personas a la postre que en 2014 y en la Comunidad Valenciana, que en este tema es la que más conozco, son explotados durante la campaña de la naranja, o trabajando como “chico para todo” en hoteles por 3 € la hora. O recogiendo ajos en Murcia por 20€/día en jornadas de sol a sol. ¿Realmente podemos analizar desde la teoría este tipo de situaciones?. Yo no sé hacerlo. Ojalá ( oh Allah!) toda la trayectoria del Master me permita ser capaz de discernir, sintetizar, analizar y discutir, en el sentido etimológico del término, sobre temas en el que el factor “deshumano” se me impone ante la razón.

  2. El término “deshumano” creo que es el punto de partida de todas mis impresiones. Como puede ser que Seres Humanos en relación con otros SS.HH. actúen de una manera tan deshumanizada. Desaparece la empatía y aparece el sentimiento de superioridad hacia el otro porque si fueran más empáticos no se harían las aberraciones que se hacen.