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Más sobre la emigración y la violencia, tras una primera aproximación. En los últimos cinco años, alrededor de 10.000 pequeños negocios han cerrado, algunos de ellos para reubicarse en El Paso y en otras partes de los Estados Unidos. Una de cada cuatro viviendas en Ciudad Juárez está vacía. Entre 30.000 y 125.000 residentes en Ciudad Juárez se han trasladado a la vecina El Paso y a otras partes de los Estados Unidos (como se ve, no hay mucho acuerdo sobre las cifras).

La frontera Ciudad Juárez-El Paso es considerada una de las más transitadas del mundo, con aproximadamente 250.000 desplazamientos diarios a través de cuatro puentes internacionales. La  gente cruza diariamente desde México para trabajar, asistir a la escuela, visitar familiares o divertirse.

Muchos de los huidos, en realidad, tienen la doble ciudadanía o son ciudadanos estadounidenses nacidos en El Paso, Socorro u Horizon que ahora, con la violencia, han decidido mudarse.

En El Paso la vida se recrea. César Sosa, un antiguo futbolista del Cobras de Juárez, abre la academia de fútbol Cobras en El Paso y es titular del equipo más grande de su liga, que es el que posee la mayor tasa de latinos.

Los entrenadores de César dan sus instrucciones en español. La mayoría de sus alumnos y los padres en los laterales entienden todas las órdenes, y los pocos que no, aprenden pronto. “Aquí todo el mundo habla un solo idioma, fútbol, aquí solo fútbol”, dice Jorge Rojas, el entrenador de Cobras, que dejó de trabajar de entrenador en Juárez hace un año y medio.

En los últimos dos años el equipo ha visto un aumento de juarenses. “Se ve la diferencia. Mucha gente de Juárez viene a nuestra escuela desde que empezaron los problemas”, dice Sosa.

La academia ha recibido bien a los recién llegados. “Se ha convertido en una comunidad con los que se están mudando”, dice Teresa, la mujer de Sosa. “Muchos de los que están llegando parece que ya se conocían y están estableciendo sus conexiones y trayéndolos aquí. Los entrenamientos ofrecen la oportunidad para que la gente interconecte. Muchos están aquí con visados de inversores para entrar a Estados Unidos. Así se enteran unos y otros de sus negocios y quedan de acuerdo durante los entrenamientos. Se convierten en una gran familia. Buenos contactos. Todo el mundo ayudándose. Si una familia necesita un contratista, abogado u otro profesional, puede encontrar esa ayuda en el parque de la academia”, comenta Teresa.

Aventura ella que la academia ayuda a los niños a adaptarse a su nuevo ambiente: “Llegan aquí estos muchachos arrancados de su ambiente por alguna razón; es bueno que puedan venir aquí y encontrar algo familiar”.

Rafael Aliena

 

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